Lunes 10 de noviembre 2014

SIMJAT TORA (23 Tishrei)

La Torá se halla dividida en 54 Parashiot, las cuales deben ser leídas al cabo de un año, y se terminan de leer, en un día específico que es el 22 de Tishrei en Israel, o 23 de Tishrei en la diáspora: Simjat Torá.

Para demostrar que el estudio y la práctica de la Torá no tienen fin, culminamos leyendo la última Parasha, llamada Ve-Zot Haberaja del último libro del libro de Deuteronomio, y de inmediato retomamos leyendo la primer Parasha del libro del Génesis, poniendo de manifiesto el ciclo ininterrumpido de la vida, donde generaciones van y vienen.

Esta festividad no es nombrada en la Torá, pero aun así, nuestros sabios de bendita memoria fijaron como norma que debemos festejar el finalizado de la lectura de la Torá. Este festejo, se asemeja al que se realiza cuando se termina de completar el estudio de un tratado del Talmud, donde se suele llevar a cabo una Seuda – comida festiva -.

En la última Parasha (Deuteronomio 33:4) dice: “La Torá que nos ha prescripto Moshé es herencia para la congregación de Iahacób.” De aquí obtenemos uno de los profundos significados de Simjat Torá, el cual tiene que ver con la democratización del estudio y recepción de la Torá. Tal como manifiesta el versículo, la Torá es patrimonio de todo el pueblo de Israel, sin excepción alguna, diferenciándonos de otras épocas y pueblos en los que tan solo escasas castas encumbradas detentaban el conocimiento y el resto de la población se hallaba sumergido en la más profunda ignorancia. Nuestros sabios de Bendita memoria, a su vez, obtienen otra enseñanza de este versículo: afirman que la Torá no debe entenderse solo como herencia ya que esto implicaría una actitud meramente pasiva, de simplemente recibir lo que se nos entrega, por lo tanto enseñan que hay que leer ese versículo como si dijera novia comprometida.

Por lo tanto, debemos pensarnos a nosotros como si fuéramos el novio que debe a través de arduos juegos de seducción, conquistar a la novia – La Torá -. De esta forma, pasamos de una actitud pasiva, de ser meros receptores a constructores de una relación de fruición con la Torá, basada en el amor, el respeto, el cuidado y la dedicación. Entonces quien es llamado a pasar a la última porción de Tora, es llamado JATÁN TORÁ – novio de la Torá – y quien sube para la primer parte, es nombrado JATÁN BERESHIT – novio del génesis – . Es costumbre que el JATÁN TORÁ, sea elegido no solo por su edad avanzada sino por sus meritos y trayectoria. Asimismo, el JATÁN BERESHIT, debe ser un joven que se destaque por su compromiso y potencial.

Una hermosa y pintoresca tradición es bailar en la Sinagoga con la Torá y hacer 7 Hakafot – vueltas – tanto en el rezo de Arvit – nocturno – como en Shajarit – matutino -, paseando los rollos jóvenes, ancianos y chicos, vivenciando y festejando todos juntos el constante fluir de la vida.

¡Jag Sameaj !
Rab. Marcos Perelmutter
Comunidad Benei Tikva
Buenos Aires, Argentina



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