Viernes 12 de agosto 2016

Shabat Devarim (Jazón)

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Encontramos aquí a Moshé iniciando su último discurso, en el que resume la época en la que estuvimos en el desierto, así como todas las leyes de la Torá. Está frente a una generación nueva, que creció en el desierto y que no conoce el modelo de la sociedad egipcia en la que crecieron sus progenitores. Es una generación que se apresta a construir algo que aún no existe: una sociedad y una cultura que deben desarrollarse a partir de un ideal que no ha sido ni probado, ni evaluado. Dios les entregó las bases y les prometió protegerlos; pero el desafío de la construcción es exclusivamente humano. La justicia y el derecho, la piedad y la compasión,el bien y el mal serán el resultado de la acción de los seres humanos que componen esa sociedad: de cada uno de los integrantes de esa sociedad no sólo a nivel colectivo, sino que también a nivel individual.

En su introducción, Moshé les da a los Bené Israel, los israelitas, tres indicios relacionados con éxito o el fracaso de la sociedad. ¿A los israelitas de entonces? Quizás son indicios también, y en especial, para nosotros, judíos modernos en particular y seres humanos en general. 

El primero de los indicios es una advertencia sobre la posibilidad de la destrucción de la sociedad cuando la lucha interna es demasiado grande, cuando desaparece de la sociedad la capacidad de escucharse dejando lugar sólo al lastre y al pleito producto de la obstinación que impide el diálogo. “¿Cómo podré sobrellevar yo solo vuestro lastre, vuestros pleitos y vuestras reyertas?” (Deut. 1:12). En las sinagogas se suele leer este versículo con la melodía de Eijá, del Libro de las Lamentaciones, tal como se lo lee en Tishá beAv, el aniversario de la destrucción de los dos Templos. Esto es para recordarnos la destrucción que podría advenir a una sociedad centrada en pleitos, reyertas, lastres.

El segundo lo encontramos entre los versículos 13 y 17 y trata del establecimiento de un sistema activo de derecho de justicia. Los jueces deben ser sabios e inteligentes, mas su tarea no es demostrar su sabiduría, sino escuchar. Escuchar quiere decir saber oír y comprender lo que dicen los miembros de la sociedad para lograr la verdadera justicia. Una sociedad que no es justa, no es sociedad: no permite una relación de unión y confianza entre sus miembros y termina por desmoronarse.

El tercero de los indicios ser refiere a la naturaleza de la ley, de las mitzvot: “Les ordené, entonces, todas las cosas que debían de hacer” (Deut. 1:18). Hay exégetas que ven aquí sólo las instrucciones para el tribunal: Moshé les ordenó a los jueces todo lo que debían hacer. Pero la estructura de esta oración y su contexto muestran que está dirigida a todo el pueblo. Así es como lo entienden Ibn Ezra, Najmánides, Jizkuni, Alshej y así nos lo explica Rabi Shimshón Rafael Hirsch: “De acuerdo con el contexto se dirige a toda la nación: cuando estuvieron en Horeb aprendieron de Moshé toda la Torá, la que deben aplicar en todas las áreas de su vida”.

¿A qué se refiere este versículo? Estamos acostumbrados a ver a las leyes como algo limitante, como aquello que prohíbe; en especial las mitzvot. Todo es “no”: esto está prohibido, no pueden hacer aquello, es un pecado. Moshé viene a decirnos: definan el tema de manera positiva – estas son las cosas que sí han de hacer. El límite de la ley no constriñe, sino que delimita el área en la que hay mucho para hacer y por hacer. Para que tanto yo pueda hacer, como tú también, debemos permitirnos el uno al otro un espacio de acción: el espacio de la realización del deseo. La mitzvá nos permite comprender ese espacio.

¿La naturaleza de la ley? ¿La naturaleza de la mitzvá? Eso es lo que nos explica Moshé al comienzo de su discurso: es posibilitarte hacer y no limitar todos tus actos. Pero para propiciar la libertad permanente, es necesario saber cómo hacer. Pues acciones sin guía, o acciones centradas sólo en el deseo o la necesidad del individuo pueden llevar a truncar la mismísima libertad que las ha permitido y producir el eclipse de la sociedad. Hacer con sabiduría, saber cómo hacer, para ello existen las mitzvot.

 

Rab. Iosef Kleiner

Rabino de la Comunidad Moreshet Avraham de Jerusalem, profesor y coordinador de estudios en Israel del Instituto Rabínico Heschel.

 



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