Domingo 9 de noviembre 2014

JANUCA (24 kislev-2 Tevet)

Iluminemos al mundo

Januca

Cuando Antíoco Epifanes (rey seleúcida) gobernaba sobre el antiguo reino de Israel, alrededor del año 168 A.E.C, decidió prohibir los fundamentos claves de la observancia judía decretando la anulación de cinco áreas específicas: El estudio de la Torá, la observancia del Shabat, el Brit Milá (la circuncisión), la santidad del matrimonio y el calendario judío.

Los macabeos, un pequeño grupo de judíos de aquel entonces, lograron vencer, contra todos los pronósticos, al ejército del rey, liberaron Jerusalem y purificaron el Templo (Beit Hamikdash).

La festividad de Jánuca, que comenzaremos a celebrar se extiende por 8 días, debe su nombre al hecho que durante ocho días se encienden velas (en un candelabro especial de 9 brazos llamado Januquiá) en reconocimiento al milagro que ocurrió al querer re-inaugurar el Templo de Jerusalem, que como ya señalamos, había sido profanado.

Como se relata en el Talmud (Tratado de Shabat 21b), los macabeos querían encender la Menorá que estaba en el Beit Hamikdash (Templo) y para ello, solo encontraron una vasija de aceite que supuestamente mantendría encendida la Menorá durante un día, sin embargo, el aceite permaneció encendido durante 8 días, dando así, tiempo suficiente para que pudiesen elaborar aceite kasher (apto) para el servicio del Templo, y lograr que las luces de la Menorá permanecieran siempre encendidas.

Al encender cada una de las velas de Jánuca, no solo estamos recordando la epopeya de los macabeos, sino que fundamentalmente nos involucramos con los mensajes que esta hermosa festividad nos entrega:

– Nunca darnos por vencidos antes de comenzar nuestra lucha e intentar siempre;
– Debemos valorar cada una de nuestras acciones, aunque a primera vista parezcan insignificantes;
-Tenemos que recordar que nuestra obligación es encender una luz (ante tanta oscuridad existente a nuestro alrededor);
-No solo tenemos que “iluminar el mundo” sino que además somos obligados a incrementar un poco más de luz a cada día;
-Finalmente, no alcanza con que encendamos una luz, ni siquiera es suficiente que vayamos día a día agregando un poco más de luz, sino que fundamentalmente somos obligados a que este milagro sea difundido y así, compartir nuestro mensaje y nuestra luz con los demás.

Porque como dice el profeta Zacarías en la Haftará que leemos el Shabat de Januca (Zacarías 4: 6): “…Ni con ejercito ni con la fuerza, sino con mi espíritu…”. Tanto es así, que la Palabra Jánuca, se forma con la raíz J. N. J, con la cual podemos formar en hebreo la palabra “Jinuj” (educación); Tal vez porque el mensaje principal que nos legaron nuestros sabios es que solo seremos capaces de iluminar el mundo y nuestras vidas por medio del estudio de nuestras sagradas fuentes y la transmisión de nuestros textos milenarios a las futuras generaciones.

Que las luces de Jánuca iluminen nuestro camino y nos insten a que juntos, continuemos trabajando para construir un mundo más sensible y solidario.

Rab. Pablo Iugt
Centro Israelita Portoalegrense
Porto Alegre, Brasil



  • Inicio

  • Tu Kehila

  • Historia de Kehila de Tucumán
  • Comisión directiva
  • Estatuto
  • Profesionales Kehila


  • Culto

  • Nuestro rabino
  • Seminarista
  • Jazanim
  • Ani Maamin
  • Jaguim
  • Sefer Tora
  • Templo Shalom
  • Parashat HaShavua
  • Cementerio
  • Servicios Religiosos
  • Educación

  • Colegio integral
  • Consejo Escolar
  • Espacio egresados
  • Diccionario hebro-español

  • En comunidad

  • Curso Bar-Bat Mitzva
  • Grupo Shalom
  • Grupo Juventud
  • Bikurim
  • Ciclo Cine Israelí
  • Grupo Mujeres
  • Fútbol Maccabi
  • Copa de la Paz
  • La Cocina
  • Ken Metzada
  • Escuela de Madrijima
  • Telas y acrobacias
  • La foto del mes

  • Agenda y servicios

  • Judaísmo masorti

  • Contacto
  • Desarrollado por: CGE | estudio creativo